Qué puedes hacer para mejorar la respiración de tu hijo en casa

11.01.2026

   La respiración de los niños es fundamental para su salud, crecimiento y bienestar. Durante la época de resfriados y mocos, muchos padres se preocupan por cómo ayudar a sus hijos a respirar mejor. Además de la fisioterapia pediátrica, hay medidas sencillas que puedes aplicar en casa para facilitar la respiración y prevenir complicaciones.

1. Lavados nasales preventivos

Durante la temporada de mocos, los lavados nasales diarios pueden ser un gran aliado.

  • Usa suero fisiológico para mantener las fosas nasales limpias y prevenir acumulación de mucosidad.

  • Esto ayuda a reducir congestión, facilita la respiración y disminuye el riesgo de infecciones.

  • Puedes hacerlo dos veces al día, especialmente antes de dormir y al levantarse.

  • Usa jeringuillas atomizadoras cómo: Spray Sol o Aluneb.

2. Dormir ligeramente incorporado

Dormir un poco incorporado cuándo ya estén con mocos y tos puede ayudarles a que la  respiración sea más cómoda:

  • Coloca algo firme debajo del colchón para elevar ligeramente la cabeza del niño.(puedes usar una toalla, con 10-15º de inclinación llega)

  • Evita usar almohadas grandes en bebés, que pueden ser peligrosas.

  • Esta posición mejora el drenaje de las vías respiratorias y reduce la congestión durante la noche.

3. Mantener una buena hidratación

La hidratación ayuda a mantener las vías respiratorias húmedas y facilita la eliminación de mucosidad:

  • Ofrece leche, agua o infusiones adecuadas según la edad.

  • Los líquidos ayudan a fluidificar la mucosidad y facilitan la respiración.

Tip: Puedes usar nebulizaciones de suero isotónico para humectar tanto nariz como boca.

4. Espacios libres de tóxicos y humos

El humo de tabaco, los aerosoles y otros contaminantes pueden irritar las vías respiratorias:

  • Mantén la casa libre de humo de tabaco.

  • Evita ambientadores o productos químicos fuertes cerca de los niños.

  • Ventila los espacios regularmente para mantener aire fresco y limpio.

5. Lavado frecuente de manos

La higiene es clave para prevenir infecciones respiratorias:

  • Enseña a tu hijo a lavarse las manos varias veces al día, sobre todo antes de comer y después de tocar superficies públicas.

  • Lavaros las manos también los adltos, esto ayuda a reducir la propagación de virus y bacterias que pueden afectar la respiración.

6. Cuándo consultar al pediatra o fisioterapeuta

Aunque estas medidas son preventivas y ayudan a la respiración diaria, debes acudir a un profesional si:

  • Tu hijo tiene dificultad para respirar, sibilancias o respiración rápida.

  • Presenta fiebre alta, tos persistente o fatiga al alimentarse.

  • La congestión no mejora o se repite frecuentemente.

   La fisioterapia pediátrica puede complementar estos cuidados con técnicas profesionales de drenaje, movilización torácica y ejercicios respiratorios adaptados a la edad del niño.

Conclusión:

   Pequeños cambios en la rutina diaria pueden mejorar la respiración de tu hijo y prevenir complicaciones durante la época de mocos.
   Combinar estos hábitos con la orientación de un fisioterapeuta pediátrico o pediatra te dará tranquilidad y seguridad para cuidar la salud respiratoria de tu hijo.

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