Qué puedes hacer para mejorar la respiración de tu hijo en casa
La respiración de los niños es fundamental para su salud, crecimiento y bienestar. Durante la época de resfriados y mocos, muchos padres se preocupan por cómo ayudar a sus hijos a respirar mejor. Además de la fisioterapia pediátrica, hay medidas sencillas que puedes aplicar en casa para facilitar la respiración y prevenir complicaciones.
1. Lavados nasales preventivos
Durante la temporada de mocos, los lavados nasales diarios pueden ser un gran aliado.
-
Usa suero fisiológico para mantener las fosas nasales limpias y prevenir acumulación de mucosidad.
-
Esto ayuda a reducir congestión, facilita la respiración y disminuye el riesgo de infecciones.
-
Puedes hacerlo dos veces al día, especialmente antes de dormir y al levantarse.
Usa jeringuillas atomizadoras cómo: Spray Sol o Aluneb.
2. Dormir ligeramente incorporado
Dormir un poco incorporado cuándo ya estén con mocos y tos puede ayudarles a que la respiración sea más cómoda:
-
Coloca algo firme debajo del colchón para elevar ligeramente la cabeza del niño.(puedes usar una toalla, con 10-15º de inclinación llega)
-
Evita usar almohadas grandes en bebés, que pueden ser peligrosas.
-
Esta posición mejora el drenaje de las vías respiratorias y reduce la congestión durante la noche.
3. Mantener una buena hidratación
La hidratación ayuda a mantener las vías respiratorias húmedas y facilita la eliminación de mucosidad:
-
Ofrece leche, agua o infusiones adecuadas según la edad.
-
Los líquidos ayudan a fluidificar la mucosidad y facilitan la respiración.
Tip: Puedes usar nebulizaciones de suero isotónico para humectar tanto nariz como boca.
4. Espacios libres de tóxicos y humos
El humo de tabaco, los aerosoles y otros contaminantes pueden irritar las vías respiratorias:
-
Mantén la casa libre de humo de tabaco.
-
Evita ambientadores o productos químicos fuertes cerca de los niños.
-
Ventila los espacios regularmente para mantener aire fresco y limpio.
5. Lavado frecuente de manos
La higiene es clave para prevenir infecciones respiratorias:
-
Enseña a tu hijo a lavarse las manos varias veces al día, sobre todo antes de comer y después de tocar superficies públicas.
-
Lavaros las manos también los adltos, esto ayuda a reducir la propagación de virus y bacterias que pueden afectar la respiración.
6. Cuándo consultar al pediatra o fisioterapeuta
Aunque estas medidas son preventivas y ayudan a la respiración diaria, debes acudir a un profesional si:
-
Tu hijo tiene dificultad para respirar, sibilancias o respiración rápida.
-
Presenta fiebre alta, tos persistente o fatiga al alimentarse.
-
La congestión no mejora o se repite frecuentemente.
La fisioterapia pediátrica puede complementar estos cuidados con técnicas profesionales de drenaje, movilización torácica y ejercicios respiratorios adaptados a la edad del niño.
Conclusión:
Pequeños cambios en la rutina diaria pueden mejorar la respiración de tu hijo y prevenir complicaciones durante la época de mocos.
Combinar estos hábitos con la orientación de un fisioterapeuta pediátrico o pediatra te dará tranquilidad y seguridad para cuidar la salud respiratoria de tu hijo.
